Si la iglesia católica ha sobrevivido casi 2.000 años es porque ha sabido adaptarse a cada época. En Irlanda grababan cruces en los menhires mientras decían a su población que lo suyo y lo nuevo venía a ser lo mismo, mientras en los Balcanes un monje llamado Cirilo inventó todo un alfabeto sólo para que los nuevos fieles pudieran leer la Biblia. Y por supuesto no podía faltar el pop.
Veinte siglos después Dios está en Tik Tok, como casi todo, y la profesión de fe se corea sobre los escenarios a golpe de pop mezclado con folk y gospel gracias a bandas como Hakuna Group Music, nombre señero del pop cristiano español que en los últimos años ha llegado a España proveniente de América, y más en concreto a Barcelona, donde anoche oficiaron el primero de sus dos conciertos -ambos con sold out- dentro del festival Les Nits d’Occident.
Medio centenario de jóvenes ocuparon el escenario veraniego de los jardines de Pedralbes para cantar a Dios en todos sus vertientes, jaleados por un público incondicional que cumplió con su papel, entre la misa de romería y el concierto pop al uso en estos festivales veraniegos, a priori antítesis de lo divino por el hedonismo que transmiten. La compatibilidad entre ambos conceptos es uno de los objetivos del grupo Hakuna y sus pringadoscomo les gusta hacerse llamar.
Anoche no tuvieron problemas en convencer a su público invocando nada más comenzar ‘Enciéndeme’, recibiendo con aplausos mientras cientos de espectadores cantaban la letra donde piden al Creador que les deje ser su luz, “y así poder llevarte hasta todas las almas/saciar la sed que tienes Tú desde la cruz”.
Para alcanzar tan elevada aspiración, los componentes de Hakuna se reunieron antes del concierto con el obispo auxiliar de Barcelona, Xavier Vilanova, para cantarle una canción y recibir su bendición de modo similar a como acostumbra a hacerse en todas las actuaciones de esta banda itinerante, cuyos miembros varían en cada actuación. Anoche eran mayoría los barceloneses, aunque también los hubo llegados de otras zonas de la Península para conformar un grupo reacio a los protagonismos. De ahí que cambiarán la voz principal en cada canción, y los nueve instrumentistas se encontrarán casi entremezclados con el numeroso coro, ubicado a ambos extremos del escenario.
Frente a ellos tuvieron a un público incondicional con representación de todos los estratos, desde familias enteras hasta grupos de jóvenes y no tan jóvenes que se conocieron las canciones al dedillo y se abrazaban en pie al entonar estribillos como “los ciegos nunca vimos tanto color/ni muertos tan vivos por amor”. Lejos del éxtasis de las iglesias evangélicas, precursoras en esto de mezclar música coral y religión, el público se comportaba como en un concierto pop, cantando las canciones del mismo modo que lo harían en una velada de Quevedo o La Oreja de Van Gogh, como pudo comprobarse con Quiero volver a nacer en ti.
Para crear este vínculo pop se encargaba una música próxima a la canción melódica con añadidos góspel, y unas letras que bebían de la propia música melódica, solamente que en este caso el papel de la amada o amado lo ocupa Dios casi en exclusiva. “Reviento de amor, te como con la mirada”, cantan en un segundomientras en Por qué lloras (María Magdalena) relatan la muerte y resurrección de Cristo en clave pop con buena parte del público coreando la letra.
Otras composiciones desprenden aroma a libro de autoayuda, con referencias explícitas a las dudas en la fe o la voluntad de mejorar como persona (“Quiero apostar por grandes ideales” cantan en Libertad“Dime padre por qué no me quiero” se preguntan en Pasion de dios), aunque abundan las que reflexionan en clave personal sobre la relación con Dios, en ocasiones vista como un éxtasis comparable a los de Santa Teresa de Jesús, como hacen en la fila para explicar la emoción que causa recibir la eucaristía.
Que lo de Hakuna ha recorrido quedó claro al interpretar A ti te alaboel tema más conocido de su reciente álbum, tuque el público conoció al dedillo como las otras canciones presentadas anoche. Aunque si un tema logró poner a todo el mundo en pie fue Tú, único reycompuesta en colaboración con la formación catalana Tuyo, e interpretada ante el papa León XIV durante su reciente visita a España. Fue lo más parecido al éxtasis, que conclusiones con el vocalista pidiendo que todo el mundo alzara las manos en señal de alabanza antes de gritar varias veces “¡Viva Cristo rey!”
Más contenido, aunque igual de intenso, fue nochedonde dos voces femeninas pedía rezar entre muchas razones por “las naciones paganas que tienen sed de ti sin saberlo” así como por los totalitarismos, término tan del gusto de cierta clase política. Más explícitos fueron los recordatorios de cómo Cristo murió “coronado con espinas, vestido de dolor”, versos que bien podría firmar un grupo de dark metal (Stryper ya demostró en su día que la cruz no está reñida con el heavy). Lo que difícilmente conseguirían es el éxito alcanzado por los Hakuna gracias a Huracántema que se viralizó en el 2022 y lanzó así a la fama a esta congregación que, además de música, realiza todo tipo de actuaciones vinculadas al cristianismo.
Pero más allá de la fe, lo de anoche también era una fiesta para celebrar la segunda actuación del grupo en Barcelona, donde se estrenaron en el 2017 en la muy pecaminosa Luz de Gas. Baila y déjate de historias, recordaron los Hakuna con su pop más alegre y una armónica a lo Bob Dylan en la recta final del concierto, que en un diplomático ejercicio musical conclusiones con el solemne canto del Virolai, seguido de manera inmediata por la voz de Chris Martin entonando el viva la vida de Coldplay para dejar claro que se puede escuchar pop y ser cristiano, e incluso sacar pecho de ello como bien sabe Rosalía.
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