La inclusión de los activos alternativos como benchmark que determinará el esquema de “premios y castigos”, según desarrolló la propuesta de nuevo régimen de inversión de los fondos de pensiones, generó ruido en el mercado.
La norma en consulta detalló que la Superintendencia de Pensiones (SP) usará para ello el método modificado de Dietz, “una medida de desempeño histórico de las inversiones que permita incorporar adecuadamente los flujos de capital ocurridos durante el período de medición”.
Ejecutivos de la industria señalan a DF que una medición frente a una inversión en activos alternativos ya existentes impactaría tanto a nuevos actores como a las actuales AFP, al ser de difícil replicación.
Además, penalizaría a los portafolios que comiencen su incursión en estos vehículos ante el proceso inicial en que estas inversiones reciban más capital que retornos.
En tanto, la segmentación realizada por la SP entre alternativas también generó dudas. “La propuesta de la Superintendencia distingue al capital privado, pero el resto de los activos privados continúa agrupado en una sola categoríapese a responder a lógicas de inversión muy distintas”, alertó la directora de la Corporación del Mercado de Valores, Pilar Quintas.
Para la ejecutiva -que ha gestionado activos alternativos en Sura y Toesca-, “parece más apropiado avanzar hacia benchmarks segmentados por estrategia, geografía y tipo de activo, acompañados de estándares robustos de valorización e información comparable”.
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