Mientras las luces del estudio de Mega iluminaban la pasarela y las cámaras registraban cada ángulo de la transmisión en vivo, en la mesa del jurado la tensión se medía en detalles imperceptibles para el espectador común. Un hombro caído al girar, una tela que no cayó con la fluidez adecuada o una mirada que perdió fuerza frente al foco principal. En ese terreno donde la estética deja de ser un adorno y se convierte en un lenguaje técnico, la figura de Edgardo Navarro cobró un protagonismo estratégico durante la gran final de Miss Universo Chile 2026.
Con más de dos décadas de trayectoria en la alta peluquería, la asesoría de imagen y el diseño de estilo para las figuras más destacadas de la sociedad y el espectáculo nacional, Navarro no llegó a la mesa evaluadora como un rostro circunstancial. Su presencia aportó el rigor de quien entiende el backstage, la física del peinado bajo luces de alta definición y la estructura que transforma a una candidata en una verdadera contendiente internacional.
“En un escenario de esta magnitud, la belleza no se mide por un rasgo aislado. Lo que evaluamos desde el área técnica es la armonía en movimiento. El maquillaje y el peinado deben trabajar a favor de la estructura ósea de la candidata, no competir contra ella. Cuando ves a una participante salir a la pasarela, el ojo clínico detecta de inmediato si hay comodidad en su propia imagen o si lleva un personaje impuesto. La reina de belleza moderna necesita autenticidad, solidez y una pulcritud que resista el escrutinio de un HD en vivo.”
— Edgardo Navarro, estilista y miembro del jurado.
Tres galas, una sola línea de evaluación
El camino hacia la corona del domingo 2 de agosto no fue un evento fortuito de una sola noche. La competencia demandó un seguimiento minucioso a través de distintas instancias donde las 13 finalistas tuvieron que probar su consistencia. Compartiendo la responsabilidad del veredicto junto a figuras de la moda y la televisión como Viviana Nunes —presidenta del panel—, Carolina de Moras, Camila Andrade, Josefina Montané y José Antonio Neme, Navarro mantuvo una vara de evaluación centrada en la evolución escénica.
Desde el desfile de apertura, donde las aspirantes lucieron trajes rojos firmados por el diseñador venezolano radicado en Chile, Lennin Villarroel, hasta la prueba de traje de baño con diseños exclusivos de GLORIAHOON, el análisis del estilista se enfocó en cómo cada candidata proyectaba seguridad a través de su postura y porte.
“Solo tengo palabras de gratitud por el cariño del público durante estas semanas como jurado del Miss Universo Chile. Conocí gente hermosa compartiendo un trabajo importante para Chile y bastante complejo. Felicitaciones al equipo televisivo liderado por Carlos Valencia de Mega y, por supuesto, a Keno Manzur (@directorkeno), que ha sabido liderar este tremendo certamen. Especiales agradecimientos a mi equipo: un equipo que vibra desde el amor, el profesionalismo y la dedicación, pero por sobre todo destacar sus almas nobles.”
— Edgardo Navarro
La hora de la verdad: el veredicto sobre Dominga López
El punto de inflexión de la jornada llegó cuando el grupo se redujo a las tres representantes que disputaron la recta final: Miss Pucón (Catalina Vallejos), Miss Lo Barnechea (Scarlette Hermosilla) y Miss Viña del Mar (Dominga López). Ante la decisiva prueba de la pregunta final, la evaluación técnica dio paso a la búsqueda del perfil integral.
Fue ahí donde la candidatura de Dominga López terminó de consolidarse ante el jurado. A sus 24 años, la periodista y Licenciada en Comunicación Social no solo presentó una estampa impecable en pasarela, sino una serenidad discursiva que marcó la diferencia en el momento de mayor presión de la noche.
“Cuando llegas al Top 3, todas las candidatas son visualmente extraordinarias. La diferencia real se marca en la solidez de la personalidad. Dominga López demostró esa noche un equilibrio perfecto: una imagen impecable, trabajada con elegancia y sin excesos, combinada con una elocuencia que refleja su preparación profesional. Tiene esa templanza que exige un certamen internacional, donde no hay margen para la duda. Como jurado, uno busca a alguien que al subir al escenario internacional proyecte la fuerza de la mujer chilena actual.”
— Edgardo Navarro
La posta de Inna Moll y el desafío internacional en Puerto Rico
Con la coronación oficial y el emotivo traspaso de mando de la reina saliente, Inna Moll (Miss Universo Chile 2025), el proceso entra en su fase más compleja: la preparación para la 75ª edición de Miss Universo, que se celebrará el próximo 24 de noviembre en Puerto Rico.
Para Edgardo Navarro, el rol del jurado trasciende la entrega del trofeo. Representa el punto de partida de un diseño de imagen global que ahora deberá ser pulido para competir contra más de 80 representantes de todo el mundo.
“El estilismo es una herramienta de comunicación poderosa. Ahora arranca el verdadero trabajo de pulido para Puerto Rico, y estoy convencido de que Dominga tiene todas las condiciones físicas, intelectuales y escénicas para dejar el nombre de nuestro país en lo más alto del circuito mundial.”