El Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) planea trasladar en las próximas semanas las pinturas profanas de Sijena que exhiben desde hace décadas al monasterio oscense del que proceden. El plan, avanzado por el Gobierno de Aragón este miércoles y confirmado por este diario, incluiría su desmontaje el próximo 6 de julio como paso previo a su traslado “antes de verano”, tal y como apuntan desde el museo catalán.
Sin embargo, esos plazos no parecen convencer ahora al Gobierno aragonés, que se ha mostrado “sorprendido” por la “premura” del MNAC, a quien le ha remitido un escrito en el que le informan de que esta operación requiere de la intervención y supervisión de sus técnicos para tratarse de “patrimonio cultural de Aragón”.
“Es necesario que una autoridad pública aragonesa supervise esos trabajos y autorice también la forma de llevars a cabo”, ha apuntado la vicepresidenta aragonesa, Mar Vaquero, que también ha reclamado que los técnicos del Gobierno de Aragón puedan desplazarse al MNAC para comprobar sobre el terreno las condiciones del desmontaje.
Para ello, el Ejecutivo exige en su escrito al MNAC que le remita toda la documentación del proyecto técnico antes del 10 de julio, paso previo a la reunión que el día 28 de ese mes mantendrá la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural de Huesca, encargada de evaluar, supervisar y autorizar que el operativo se lleva a cabo en óptimas condiciones.
Sijena
Aragón exige que se le remita el proyecto técnico antes del 10 de julio
Fuentes del MNAC confirman que su idea era empezar con el proceso el próximo día 6 de julio y que informaron de ello a Aragón “tal y como se nos pidió” porque “querían que estuvieran aquí sus técnicas”. Además, aseguran que el proyecto técnico ya se presentó al juzgado cuando se hizo la licitación para el desmontaje y traslado de estas pinturas, pero que ahora les piden remitirlo a la comisión de Huesca.
“Nuestra intención es llevar adelante tal y como se les comunicó y cumpliendo todos los requisitos. Si no autorizan a hacerlo ahora se hará cuando lo autoricen, son los propietarios y tienen ese derecho a estar informados, ya está”, añaden.
Las pinturas profanas, expuestas en la sala 17 del MNAC, son un conjunto de pintura mural —fresco trasladado a tela— formado por ocho plafones que, a manera de friso continuo, decoraba la parte superior de los muros de una sala rectangular situada entre la iglesia y el claustro del monasterio.
Su traslado, mucho menos polémico que el de los frescos que decoraban la sala capitular todavía en litigio, fue adjudicado en mayo por unos 62.000 euros a la empresa especializada SIT Proyectos, Diseño y Conservación, la única que se presentó al concurso para asumir los trabajos de desinstalación, embalaje, transporte y desembalaje final.
“Es una empresa que nos da muchísima tranquilidad. Hemos podido comprobar la gran solvencia y la gran reputación que tiene en este tipo de trabajos y nos hemos reunido para que puedan conocer cuál es el espacio en el que vamos a trabajar para poder reponer las obras profanas”, ha explicado hoy Vaquero tras reunirse con responsables de la firma en el monasterio oscense.
En referencia a las pinturas murales, mucho peor conservadas y objeto de un agrio proceso judicial, Vaquero ha vuelto a instar al MNAC a cumplir con la sentencia judicial que en abril cifró en 56 semanas el plazo para la devolución de las pinturas murales. “Todavía no sabemos nada y las semanas van avanzando. No quisiéramos tener que recurrir a la ejecución forzosa y subsidiaria de los bienes, para la cual también estamos preparados y para ello se está avanzando por la comisión técnica en tenerlo todo preparado”, ha advertido.
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