Alan Greenspan, fallecido hace una semana a los 100 años, presidió la Reserva Federal (alimentado) entre 1987 y 2006. Para algunos, fue un verdadero maestro de la política monetaria; para otros, el responsable de la crisis financiera global iniciada a mediados de 2007.
Después de que Pablo Volcker domara la inflación en Estados Unidos durante la primera mitad de los años ochenta, Greenspan ganó la presidencia de la alimentado. Este implementó una política monetaria que dio origen a un período conocido como la Gran Moderacióncaracterizado por recesiones menos frecuentes y severas, así como por una inflación baja y estable.
Durante su mandato, se enfrentó con éxito diversas perturbaciones financieras. En particular, a los pocos meses de su nombramiento sorteó la crisis bursátil Delaware octubre de 1987cuando el mercado retrocedió un 22,6% durante el denominado Lunas Negras. En ese momento, la alimentado se comprometió a suministrar la liquidez necesaria para evitar que el pánico se acentuara. El manejo de la turbulencia provocada por la crisis financiera rusa de 1998 y la coordinación del rescate privado del fondo de inversiones Long Term Capital Management (LTCM) constituyen otros dos episodios exitosos en su haber.
Milton AmigosPremio Nobel de Economíasostuvo en un ensayo publicado en enero de 2006 es El diario de Wall Street (WSJ) que Greenspan había sido el presidente más eficiente de la alimentado. Friedman, que siempre defendió las ventajas de ejecutar la política monetaria Basado en reglas frente a la discrecionalidad, se mostró complaciente con el amigo y afirmó que, después de 18 años como presidente de la alimentadoGreenspan había demostrado tener razón al favorecer la discrecionalidad y que su estrategia exitosa ha establecido un estándar que debería ser seguido por otros bancos centrales.
Alan Blinder y ricardo reyesprofesores de Economía de la Universidad de Princeton y de la London School of Economics, respectivamente, presentados en la Conferencia de Jackson Holees enero de 2006un ensayo destinado a explicar el estándar establecido por Greenspan. Destacan, en particular, el manejo discrecional, aunque basado en principios, de la política monetariaque introdujo la tasa de interés real como instrumento de política. Alaban también su capacidad para detectar tempranamente la evolución de la productividad y su efecto sobre la tasa natural de desempleo como elemento clave para la toma de decisiones. Asimismo, califican como positivo su enfoque en la inflación subyacente para gestionar los instrumentos de política, en lugar de la inflación basada en el índice de precios general. Estos y otros logros alcanzados, como su contribución a la estabilidad financiera global, llevaron a los autores a calificar a Greenspan como el mejor banco central de la historia.
En la trayectoria de Greenspan al frente de la alimentadosin embargo, no todo ha sido positivo. Blinder y Reis cuestionan la extrema personalización de la política monetaria durante su mandato. A su juicio, la toma de decisiones se había convertido en el “espectáculo de un solo hombre”, con disensos mínimos, ya que pocos querían enfrentarse con el “rey” de la alimentado. Los autores plantean que esa forma de trabajar de Greenspan pudo haber sacrificado las ventajas de la toma de decisiones por un comité de expertos. Además, critica que se haya involucrado en cuestiones políticas ajenas a temas monetarios, lo que erosionó la percepción de independencia y neutralidad de la alimentadopues creó una imagen partidista del presidente del banco central.
En realidad, las críticas de Blinder y Reis fueron muy moderadas. El ataque contundente contra la imagen de Greenspan comenzó justo después de que abandonara la alimentado. es enero de 2006la revista “El economista” publicó una portada en la que aparecía Greenspan entregando, en una carrera de relevos, el testigo representado por un cartucho de dinamita. Con esa imagen, el prestigioso semanario económico sugiere que la política del maestro podría desembocar en una severa crisis económica.
En 2007, cuando comenzaba la crisis inmobiliaria en Estados Unidos, Juan Taylorprofesor de Economía de la Universidad de Stanfordformuló una dura crítica a la política de Greenspan. En particular, afirmó que, entre 2002 y 2005, la tasa de interés de referencia se desvió de manera significativa de lo recomendado por la regla de taylor. Las bajas tasas de interés estimulan excesivamente la construcción de viviendas, al mismo tiempo que se elevan sus precios.
Ese entorno monetario, unido a la desregulación financiera, incentivó la expansión de las hipotecas de alto riesgolas cuales se titularizaron en instrumentos financieros para ocultar su verdadera calificación crediticia. Cuando las tasas de interés subieron a niveles normales, la demanda de viviendas se desplomó, sus precios descendieron, la morosidad aumentó y las ejecuciones hipotecarias dieron un salto significativo. Todo ello desembocó en el colapso del mercado hipotecario de alto riesgo. Bear Stearns, Lehman Brothers, Washington Mutual, Merrill Lynch y Wachovia fueron algunos de los bancos que sufrieron pérdidas de tal magnitud que provocaron su absorción por otras entidades financieras.
A Greenspan se le critica también por su excesivo apoyo al mercado bursátil. La opción “poner de Greenspan” es un término acuñado para describir la creencia de los inversionistas de que Greenspan intervendría —bajando las tasas de interés o inyectando liquidez— cada vez que el mercado de valores cayera bruscamente, actuando como una especie de “red de seguridad” implícita para ellos. Diversos economistas sostienen que esa política implícita de “rescate” constante generó riesgo moralpuesto que incentivó a inversionistas y bancos, beneficiarios de una desregulación excesiva, a que asumieron elevados riesgos, lo que contribuyó a la formación de la burbuja inmobiliaria.
Frente al ataque de su legado, Greenspan no permaneció en silencio. En un artículo publicado en el WSJ en 2009, expuso que la burbuja inmobiliaria no había sido causado por su política monetariasino por el abundante ahorro mundial que reduce las tasas de interés de largo plazo. Nunca admitió la responsabilidad de los errores de política que desembocaron en la gran crisis financiera.
En definitiva, un análisis riguroso y objetivo del desempeño del mejor banco central de la historia, permite demostrar, una vez más, que incluso los grandes maestros tienen alguna mancha sobre sus hombros.
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