Las playas y zonas rocosas del archipiélago de las islas Cíes han sido testigos esta semana, por tercera vez en lo que va de año, de la llegada «masiva» de millas de ejemplares de cangrejo patudo (‘Polybius henslowii’), que queda acumulada en la línea de … costa al ser arrastrado por la marea y el viento.
Este fenómeno ha sido documentado por el Parque Nacional das Illas Atlánticas, que, en una publicación en sus redes sociales, lo ha catalogado como «de gran intensidad visual». «Aunque no se trata de un proceso inédito, su magnitud resulta especialmente llamativa», ha apreciado.
Esta especie es conocida popularmente como ‘patexo’, ‘pateiro’, ‘patelo’ o ‘patulate’ según la ría. Aunque recibe el nombre de cangrejo patudo, la denominación gallega es la que presenta mayor implantación en el litoral.
Al igual que en las ocasiones anteriores, los responsables del Parque Nacional ligan su llegada la combinación de varios factores ambientales y biológicos, entre ellas las condiciones oceanográficas y meteorológicas –ligadas al incremento de las temperaturas superficiales y la persistencia de vientos del norte en primavera y verano– y el comportamiento migratorio de la especie.
También influye su baja consistencia corporal, dado que se trata de organismos «ligeros y frágiles» y «fácilmente transportados por las corrientes y por la acción del viento», factores que incrementan la probabilidad de quedar varados, según ha recogido Europa Press.
Precisamente, la Organización de Productores de Mejillón de Galicia (Opmega) ha alertado este sábado de una «proliferación sin precedentes» del cangrejo ‘patexo’ en las bateas, devorando directamente la mejilla de las mismas.
Según ha trasladado la entidad en un comunicado, la afección se ha documentado con especial intensidad en la ría de Muros, aunque también se ha detectado en las de Arousa, Pontevedra y Vigo. En todos los casos, los productores se encuentran cuerdas vacías y mejilla consumida antes de que alcance el tamaño comercial.
«No recordamos nada igual. El patexo siempre ha estado en nuestras rías, pero nunca lo habíamos visto alimentarse de la mejilla en fase de cría de esta manera. La magnitud del problema nos ha llevado a pedir al CIMA que lo investigue con urgencia», ha explicado el presidente de Opmega, Ricardo Herbón.
La organización de productores de mejillón se ha puesto en contacto con el Centro de Investigaciones Mariñas (CIMA) para aportar documentación y solicitar que se abra un estudio específico sobre este fenómeno. Todo ello con el objetivo de conocer las causas de esta «proliferación inusual» y evaluar qué medidas serían viables para proteger las bateas.
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