07/03/2026 a las 11:38h.
La provincia de vallisoletano cuenta con vinos y viñedos de 5 DO (Ribera de Duero, Rueda, Cigales, Toro y Tierras de León), 4 Rutas del Vino Certificadas (Ribera del Duero, Rueda, Cigales y Toro), 3 Denominaciones de Pago (Abadía Retuerta, Heredad de Urueña y Vizar). Y sobre todo, con algunas de las bodegas más exclusivas del panorama enológico español (Vega Sicilia, Protos, Matarromera, Dehesa de los Canónigos, Pago de Carrovejas, Abadía Retuerta, Pesquera, Emilio Moro, Pingus, Arzuaga, Mauro, Tomás Postigo, Museum, Belondrade… hasta más de 300 bodegas instaladas en las 22.000 has. de viñedo de la provincia.
Tradición y modernidad que hacen de la provincia de Valladolid un referente nacional e internacional. Argumentos todos ellos que sirven para asegurar que Valladolid es Vino.
Homenaje a los sentidos
Los lugares emblemáticos salpican toda la provincia, pero, sin duda, los 40 km. entre Tudela de Duero y Peñafiel son la punta de lanza de toda esa oferta enoturística. La Milla de Oro’ del Vino de la provincia acoge todo lo que reclama el turista más exigente, el viajero que disfruta con calma, sin prisa, de una experiencia única, que quiere dedicar su tiempo a vivir, a sentir.
A lo largo de pocos esos kilómetros, a derecha e izquierda del Duero, se arraciman, en edificios singulares. Las bodegas convertidas en referencias enológicas imprescindibles para el amante del buen vino. Bodegas tradicionales que se alternan con modernas, en una mezcla perfecta entre recuperación del patrimonio y nuevos diseños arquitectónicos. Elaboradores que encierran en cada botella su paisaje, su terruño, su forma de cuidar y mimar la naturaleza para ofrecérnoslo concentrado en cada copa.
Monasterio de Valbuena.
Al tiempo, entre las bodegas brotan hoteles de cinco estrellas (Abadía Retuerta Le Domain mejor hotel de Europa, Arzuaga, Castilla Termal Valbuena) con una amplia oferta vinculada al turismo enológico y al turismo ‘wellness’, con balnearios y spas de primer nivel. A ello se suma una comanda de restaurantes que subliman al máximo la inmensa calidad de productos agroalimentarios de la tierra, a lo cercano, a los pequeños productores de siempre. Es el caso de los tres restaurantes estrella Michelin (El Refectorio, Taller Arzuaga y Ambivium) y de otros reconocidos con soles Repsol además de decenas de pequeños restaurantes dispuestos a emocionar al viajero amante de la buena mesa.
Experiencias completas
Todo eso es la Milla de Oro. Respeto profundo a la tradición, a la tierra, a la historia y, a la vez, una apuesta absolutamente decidida por la innovación, por la calidad, por la excelencia. Porque los vinos, los grandes vinos como los de nuestra provincia, se pueden disfrutar en cualquier lugar del mundo. Un lugar en el mundo en el que no solo se bebe, sino que, sobre todo, se vive, con un turismo experiencial, vivencial, sostenible, de excelencia y seguro. Pegado a la tierra, pero también al máximo nivel de confort, de experiencias únicas.
Un ‘coupage’ perfecto entre lo que fuimos y lo que queremos ser. Pero, especialmente, un presente que se asienta en el pasado y mira al futuro, y que muestra sin estridencias la exclusividad de sus propuestas a ese viajero que busca experiencias diferentes. A ese viajero que sabe que no necesita viajar muy lejos para encontrar un destino único. Que sabe que solo tiene que acercarse a la provincia de Valladolid, en el corazón de Castilla y León.
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