En pleno sofoco canicular, uno de los refugios climáticos más buscados son los supermercados, que ofrecen un fresco que enamora. Hace un par de veranos, la cantante Lildami se enamoró en el supermercado, en la sección de congelados. A primeros de este julio, supimos que la tía del concejal municipal Albert Batlle frecuentaba El Corte Inglés para atemperarse, lo cual lo llevó a declarar que allí donde no llegan los servicios públicos llegan los privados. Solo le faltó decir que los supermercados son unos refugios climáticos más divertidos que las bibliotecas. A ver si los súpers le van a pedir publicidad institucional. De momento, son anunciantes habituales en los medios públicos.
Seguir leyendo…
Fuente original: Ver noticia original
