Siendo la palabra una herramienta poderosa, no se puede eludir expresarse u ocultar sentimientos genuinos o intenciones que se guardan en lo más profundo de la conciencia. Conviene apelar a lo expresado por el dramaturgo y escritor portugués, José Saramagode que “el ser humano no recibió el don de la palabra para ocultar sus pensamientos”.
En estos tiempos que se desarrollan tesis fundamentadas en el proceso de industrializacion moderna y el fortalecimiento del capitalismotambién se encuentra que en el sistema predomina la alienación y la ilusión de la mentira convertida en verdad. La alienación o enajenación social se puede verificar en la intensa excitación para la obtención y acumulación de bienes materiales per sé, como si este objeto fuese la razón única de la existencia humana.
Esta visión es impulsada en las plataformas digitalesque la amplifican sin dar espacio a otros valores que normalmente son defendidos, como el de la familia y de otras instituciones de la sociedad civilmuy arraigadas en las culturas hebrea, griega, oriental y occidental, por solo citar algunos ejemplos.
El fenómenoapuntala una inversión de principios y valores, reforzado por gobiernos y figuras públicas que sustituyen su responsabilidad de proteger a la sociedad. Quienes relegan la tradición cultural representada en la palabra como instrumento fundamental de comunicación, herramienta genuina y potente para interactuar con los diferentes públicos, están afilando cuchillo para su garganta, porque la palabra es la columna vertebral de la conciencia. Ha sido y es instrumento eficaz para gobernar.
¿Se puede desde el? poder acentuar lo fútil, lo inútil y lo falso como nueva cultura cimentada en el espectáculo mediocre? Desde el ejercicio gubernamental, en países donde la educacion tiene grandes rezagos, los gestos y actitudes desde el poder son formas de comunicar. Lo discutible es si estamos sembrando modelos colectivos o prototipos del individualismo más rampante. Toda esta conducta, inflada desde los entresijos gubernamentales, no contribuye a crear seres humanos críticos, independientes, hombres y mujeres capaces de juzgar por sí mismos acerca de qué les gusta, qué admiran, lo que es desagradable, pero tampoco pueden distinguir entre lo engañoso de lo genuino. ¿Es ese el modelo al que apostamos?
Al llegar a este punto, es pertinente distinguir la percepción de la realidad. Esta última, muchas veces no es fidedigna. En algún momento, lo que vemos no es, por lo que disponemos de dos caminos: la realidad tal como es o, en cambio, nuestra mente la construya.
La realidad que vivimos no es una copia exacta del mundo, sino una interpretación surgida de la interacción entre la conciencia y aquello que percibimos. Si la conciencia ayuda a distinguir entre lo correcto e incorrecto, esa creencia es la que nospermite reaccionar, atendiendo al significado que le atribuyamos a los hechos.
Si una persona que ejerce una función pública se equivoca y escoge como interlocutor al personaje equivocado, la audiencia puede terminar creyendo que todo el quehacer de ese personaje hueco, vacío y sin criterio, es al que hay que seguir. ¿Cual es el? ejemplo ¿Que estamos dando a nuestros hijos ya la generación a la que pertenecen?
Una percepción repetida mil veces se convierte en creenciauna creer es acción y una accióncon el tiempo, en destino. ¿Juanito Alimaña no es nuestro? destino?
Las tecnologías que sustentan el mundo digital no son negativos. Todo lo contrario. Como ocurrió hace miles de años, la innovación tecnológica debe contribuir a formar seres humanos más dignos, a mejorar la vida humana y moldear conductas que sirvan de paradigma a las nuevas generaciones.
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